Correa y Patiño, diez años después del 11-S

Emilio Palacio en internet  

 Opinión y análisis de los acontecimientos en Ecuador y América. 

 Se distribuye como email jueves y domingo. 

     View our videos on YouTube Página web LVD epalacio36@gmail.com  

     Quiero recibir los boletines de E Palacio  

   

Correa y Patiño, diez años después del 11-S

 

EL VIERNES, ECUADOR E IRÁN FIRMARON DOS CONVENIOS de títulos rimbombantes: el “Acuerdo para Evitar la Doble Imposición Tributaria y Combatir la Evasión Fiscal” y el “Memorando de Entendimiento para la Cooperación e Intercambio de Información, Impulso de Lucha contra el Lavado de Activos y Control del crimen Organizado”. (La noticia oficial aquí). 

Varias preguntas y mucha preocupación me asaltaron al conocer la noticia: ¿el Ecuador va a intercambiar información sobre actos criminales con Irán? ¿Les vamos a dar a sus autoridades los nombres de los financistas y evasores de impuestos sospechosos de lavar narcodólares? ¿Les vamos a decir cómo se llaman algunos de nuestros mejores policías entrenados para enfrentar el terrorismo o la evasión fiscal? 

Foto Ministerio de Relaciones Exteriores

Los vicepresidentes de Irán y Ecuador firman el convenio

Los vicepresidentes de Irán y Ecuador firman ambos convenios. 

Los acompañan el Canciller Ricardo Patiño y otros funcionarios. 

¿Se volvieron locos Correa y Patiño? De ninguna manera. Lo que ocurre es que su obsesión por el poder los empuja a políticas tan estúpidas que sus consecuencias nefastas ni ellos mismos, en toda su irresponsabilidad, alcanzan probablemente a ver. 

EL TERRORISMO EXISTE, NO ES UN INVENTO

La mañana del 11 de septiembre del 2001 -hace diez años exactamente-, me preparaba aún para salir cuando alcancé a ver en la pantalla de televisión el primer avión que se estrelló contra las Torres Gemelas. Luego el segundo. Después ambas torres derrumbándose. Creo que nunca se borrarán de mi mente las imágenes que siguieron, el polvo, las lágrimas, el valor de los voluntarios, y esos rostros inexpresivos en una multitud caminando en silencio por las calles de una ciudad desolada. 

 El valor del pueblo norteamericano se puso a prueba

 El valor del pueblo norteamericano se puso a prueba ese día. 

Un amplio sector de la izquierda ecuatoriana, sin embargo, se negó en ese momento a reconocer lo que acababa de ocurrir. No quisieron admitir que el 11 de septiembre no fue una “batalla heroica contra el imperialismo” sino una cruel masacre de sencillos trabajadores, oficinistas con familia, emigrantes esforzados y bomberos y policías heroicos. No quisieron reconocer, ni siquiera en ese momento, que el terrorismo existe, que no es un fantasma ni un invento de ningún gobierno o de su maquinaria propagandística. 

Esos sectores justificaron su indiferencia con el argumento de que al 11 de septiembre se lo usó luego como pretexto para invadir Irak. El argumento era cierto; la conclusión, completamente equivocada. La guerra contra Irak fue un crimen, pero el ataque contra Washington y Nueva York también, y ambos merecen nuestro más absoluto repudio. 

Rafael Correa y Ricardo Patiño comparten esa indiferencia ante el dolor del 11 de septiembre. Ayer, cuando el Presidente trajo a memoria la trágica fecha, puso énfasis solo en los ecuatorianos que murieron ese día, como si ecuatorianos y norteamericanos fuesen distintos o mereciesen diferente recordación. El diario del gobierno tituló la noticia así: “Correa rindió homenaje a víctimas ecuatorianas del 11-S. El Jefe de Estado recordó a los compatriotas que murieron en los atentados a las Torres Gemelas en EE.UU. También reiteró el rechazo a la intervención de la OTAN en Libia”. (La noticia completa aquí). 

Del mismo modo, cuando el actual Canciller se enteró de la muerte de Osama Bin Laden, a comienzos de mayo de este año, le dijo a la prensa que “si Estados Unidos ha logrado matar a Bin Laden, que ellos lo festejen; yo no festejo la muerte de nadie”. (La noticia en diario Hoy aquí).

¿Quién le pidió a Ricardo Patiño que festeje la muerte de Bin Laden? Nadie. Pero los ecuatorianos decentes sí le exigimos que respete el sentimiento de alivio de los norteamericanos de a pie al saber que con esa muerte se salvaban las vidas de posibles víctimas inocentes, hijos, madres y abuelos.

 

EL COQUETEO IRRESPONSABLE CON LAS FARC

Está completamente probado que las FARC aportaron con casi 400 mil dólares para la campaña electoral de Correa. Hay un video que muestra al Mono Jojoy, jefe militar de esa organización guerrillera, informando del asunto. 

El Mono Jojoy informa que dio dinero a la campaña de Rafael Correa

El Mono Jojoy informa que dio dinero a la campaña de Rafael Correa

La evidencia es tan abrumadora que Correa insinuó la posibilidad de de que alguien hubiese estafado a las FARC utilizando el nombre de Alianza País. Pero los correos intercambiados entre Raúl Reyes y sus contactos (rescatados de las computadoras de Reyes luego de que Colombia bombardease su campamento en la frontera el 1 de marzo del 2008) demuestran por el contrario que Correa tuvo contacto directo con las FARC. 

El primer acercamiento se hizo a través de un intermediario, luego participó Ricardo Patiño, y por último el diálogo con Correa se dio en “tres conversaciones telefónicas en las que Correa mostró claramente estar consciente de las negociaciones en curso entre sus subordinados y las FARC“. Así lo reveló el International Institute for Strategic Studies (IISS) en su informe “Los archivos de las FARC”. (La página del IISS aquí). 

El informe del IISS

El informe del IISS

Correa ha negado esos vínculos por supuesto. Su versión es que el IISS tiene el propósito de desacreditar a su gobierno. Pero el IISS basó sus denuncias en un estudio de los discos duros de Raúl Reyes, y aunque Correa recibió esos mismos discos duros de manos del gobierno colombiano, lejos de entregarlos a la prensa y a la opinión pública con sus conclusiones, los declaró materiales secretos. (La noticia en El Universo aquí). 

La relación de Correa con las FARC se interrumpió, paradójicamente, a raíz del bombardeo del campamento de Reyes. La captura de los computadores del jefe guerrillero lo obligaron a tomar distancia de inmediato. Fue solo entonces cuando se deshizo de Gustavo Larrea, su ex ministro de Gobierno, que también se reunió con Reyes en varias ocasiones con autorización de Correa. 

APERTURA DE FRONTERAS

 

Un año y cinco meses después de asumir el poder, en junio del 2008, Correa y su grupo declararon al Ecuador un país de fronteras abiertas. Todos los ciudadanos del mundo recibieron autorización para ingresar sin necesidad de visa. 

El resultado, tres años después, es que la policía ha reportado la presencia, más o menos establecida, de mafias colombianas, rusas, chinas, mexicanas, nigerianas y cubanas, entre otras. 

Se dedican principalmente al tráfico de drogas. Antiguamente, Ecuador era un “país de paso”, al decir de los expertos. La cocaína llegaba de Perú o Colombia, pero solo para ser embarcada hacia México y Estados Unidos. Hoy, grupos de ex paramilitares colombianos fabrican cocaína en Ecuador. La mafia mexicana la lleva al norte. Los nigerianos la transportan al mercado europeo. 

Los colombianos también están a cargo de la usura y el sicariato. 

 

 En abril la policía capturó a John Vasco, alias Nico, acusado de sicariato

 En abril la policía capturó a John Jairo Vasco, 

acusado de sicariato en Colombia.  

 

Pero hay otro negocio que también florece, el tráfico humano. Primero fueron los chinos. En poco tiempo se convirtieron en decenas de miles. Llegaban nada más de tránsito. Su destino final era Estados Unidos. Cuando se detectó que detrás se encubría una mafia con influencias políticas, el Gobierno, a toda prisa, se echó para atrás y comenzó a exigir visa a los ciudadanos chinos. 

Casi al mismo tiempo ocurrió lo propio con los cubanos. Una mafia muy bien organizada les buscaba parejas ecuatorianas para fabricar matrimonios artificiales y conseguirles el permiso de residencia. De nuevo la misma reacción, el gobierno enfrentó el problema cuando ya se le había escapado de las manos. Se descubrió entonces que el ex subsecretario de Relaciones Exteriores y hermano de la ministra de Ambiente Marcela Aguiñaga, Juan Javier, estaba involucrado. 

 

Cuando alguien le pidió a Correa que también se deshaga de ella, el presidente contestó que la Aguiñaga era la “Diosa del Olimpo” de su gobierno. (La noticia aquí). 

TERRITORIO LIBRE PARA LA VIOLENCIA

 

Juntemos todos estos ingredientes, indiferencia ante la amenaza del terrorismo, coqueteo con grupos violentos, actitud irresponsable al momento de cuidar las fronteras, negligencia para controlar las mafias, ¿y qué obtendremos? Una violencia que se escapa de control en las principales ciudades, y el peligro de que los grupos que ingresen sean cada vez más peligrosos. 

Los ecuatorianos tenemos la virtud o el defecto de ser excesivamente pacíficos. No concibo la posibilidad siquiera de que mañana un ecuatoriano intente un acto terrorista en alguna parte del mundo. Pero en este décimo aniversario del 11 de septiembre, tal como van las cosas, y con acuerdos como los que acabamos de firmar con Irán, no hay cómo descartar la perspectiva de que a través de nuestro país, por culpa de un presidente y un canciller irresponsables, mañana el terrorismo logre violar los controles de seguridad de otras naciones. 

 

El compromiso de luchar contra el crimen organizado en Ecuador no es solo una obligación para con nosotros mismos y nuestras familias. Es un deber también para con la seguridad de los ciudadanos de otros lugares del planeta. Es una tarea urgente para evitar que el próximo terrorista que intente atacar a Estados Unidos no pretenda ingresar a través de Ecuador. 

Todo el contenido de “Emilio Palacio en internet” (a menos que se indique lo contrario de manera explícita) se puede reproducir libremente con la única condición de que se cite la fuente. 

Administrador

No olviden actualizar sus perfiles para que otros puedan saber un poco mas sobre ustedes.

You May Also Like

Deja un comentario

Ir a la barra de herramientas